EL LADO MÁS PERSONAL

La familia de Manuel Carrasco: las lágrimas de sus padres, unos hermanos "fenómenos" y su vida con Almudena Navalón y dos hijos

Reconoce Jordi Évole que sus prejuicios le impedían seguir a un artista de Operación Triunfo. Pero Manuel Carrasco es el primer invitado de la nueva temporada de Lo de Évole porque hoy es uno de nuestros cantantes más consagrados. Aquí, descubrimos el lado más familiar del onubense, imprescindible en su vida y fundamental para su carrera.

Jordi Évole confiesa sus prejuicios sobre Manuel Carrasco

El trabajo de Manuel Carrasco antes de ser cantante

Manuel Carrasco junto a su mujer Almudena Navalón. | Getty Images

Madrid 18/01/2026 17:45

Sin grandes campañas de marketing, sin una agenda repleta de fiestas y eventos, sin apenas exposición pública... Manuel Carrasco es una de esas raras avis de la industria musical que consigue, sin apenas ruido, vender millones de discos o llenar grandes estadios: en junio de 2022 congregó a 74.345 personas en La Cartuja de Sevilla, siendo reconocido como el concierto más multitudinario de un solo artista en España. Además, y fue el primer artista español en llenar el remodelado Santiago Bernabéu.

Poco tiene que envidiar Manuel Carrasco a sus compañeros de Operación Triunfo que, gracias al talent show, presumen de carrera meteórica —dígase David Bisbal e incluso la propia Aitana—. Todo lo que este onubense ha tocado, a lo largo de sus 23 años de carrera, lo ha convertido en oro, y casi nadie se daba cuenta de ello, excepto los miles de fans que le siguen allá donde va.

Esos miles de seguidores, además de alabar su talento musical, sienten al cantante como una persona cercana, humilde y de plausibles valores. Y uno de esos valores es el amor y el respeto por su "maravillosa" familia.

Sus "lindos" padres

María y José son los padres de Manuel Carrasco, dos figuras que han estado muy presentes a lo largo de toda su vida. Ellos son los líderes de una humilde familia de Isla Cristina (Huelva), en la que el padre cumplía con infinitas jornadas en el mar, era marinero, y su madre dedicaba sus días a cuidar sola de su numerosa familia.

"Éramos cinco y era una locura. Por lo tanto, ese sentimiento de que las cosas hay que pelearlas, que hay lucharlas, lo tengo muy dentro. Y el de valorar mucho las cosas", señalaba en una entrevista en Esquire.

"Quiero sentirme orgulloso y que ellos se sientan orgullosos de mí, pero no por nada, sino porque soy así. Sigo siendo aquel, es más, soy más aquel que nunca después de 20 años, la mitad de mi vida, en Madrid y en la profesión", comentaba también en El País sobre el origen y el esfuerzo de esa familia por salir adelante.

A su padre le debe el amor por la música y él fue quien le regaló su primera guitarra cuando tenía 11 años. "Mi padre es gitanito, yo tengo ese fuego dentro, por tanto, es algo que me llega de forma muy directa. Mi padre, cuando llegaba de la mar, se ponía a hacer cuentas en el bar y me decía: 'Manolillo, a cantar, cántate unos fandanguillos', y yo luego acababa pasando el plato", recordaba en una entrevista en La 2.

"Mi padre, cuando llegaba de la mar, se ponía a hacer cuentas en el bar y me decía: 'Manolillo, a cantar, cántate unos fandanguillos"

Ahora su padre disfruta cada éxito de su hijo y en los conciertos es uno de los fans más entregados. Su madre, en cambio, prefiere no ir porque "lo pasa fatal". "Son muy lindos mis padres", aseguraba Manuel Carrasco en el programa Mi casa es la tuya de Bertín Osborne.

"Hablo con mi padre casi todos los días y casi todos los días llora", aseguraba, mientras que de su madre le "sigue hablando casi como cuando tenía ocho años". "Yo no sé cuántas veces me dice el día: 'Ten cuidadito, tómate las medicinas, come bien…'. Y yo me veo haciendo lo mismo", señalaba.

Sus cuatro hermanos, "unos fenómenos"

Si sus padres son uno de los pilares que mantienen atado a la tierra al onubense, sus cuatro hermanos no lo son menos. Él es el cuarto de los chicos, tras José Manuel, Quino y Onofre —"el que manda"—; la quinta, la más pequeña es una chica, María del Carmen. "Los quiero mucho, me han acompañado en los momentos importantes y son unos fenómenos", le confesaba a Bertín Osborne en su programa.

Cuando el cantante finalizó la EGB —fue el único de los hermanos que la terminó—, comenzó a estudiar una FP de Electrónica pero terminó dejándola. Después trabajó como camarero en un hostal y formó parte de la cuadrilla de pintores de su hermano mayor, José Manuel, que asegura que no se le daba nada mal lo de la brocha.

Todos los hermanos, y todos los sobrinos, siguen viviendo en Isla Cristina y forman una piña. "Mi madre a veces se emociona porque yo soy de los hermanos el más chico y me dice que me echa de menos porque soy el único que no vive allí", reconocía Carrasco que hace años que se instaló en Madrid.

"Es el más cariñoso de los hermanos", decía su hermana de Lolito, como le conocían en el barrio, y descubría en esa conversación con Bertín Osborne que desde niño había sido "muy ligón": "Cuando bajábamos estaban las niñas en la puerta".

La mujer de su vida y sus 'coquitos'

El autor de Nunca dejes de soñar presume también de una vida sentimental estable y feliz junto a Almudena Navalón, una periodista, también de Huelva, a la que conoció en 2013. Y no, no surgió el flechazo durante una entrevista, como se ha contado muchas veces.

"Yo iba a la compra en el centro de Madrid y me encontraba con una conocida que siempre me decía: 'Yo tengo una amiga que te tengo que presentar'. Y un día me la presentó en un bar. Llevábamos unas copitas encima y ella me dio su número de teléfono en una notita, al lunes siguiente la llamé", explicaba sobre los inicios de su historia de amor.

Se casaron el 13 de septiembre de 2018, en la playa de Bolonia, en Cádiz, donde celebraron una bonita e íntima boda a la que no faltaron sus grandes amigos de la música, como Alejandro Sanz, Vanesa Martín, Pastora Soler o Pablo López.

Ese día tan especial también estuvo protagonizado por Chloe, su primera hija, que había nacido en junio de 2017. El segundo, Manuel Gael, nació el 10 de marzo de 2020, en plena pandemia. A ellos dedicó en 2022 una preciosa y tierna canción, Coquito.

"Yo siempre había sido un tío bastante solitario, no había tenido muchas parejas o casi ninguna. Así que imagínate, me ha cambiado mucho. He tenido dos niños casi seguidos, he pasado de vivir solo en el centro de Madrid a vivir a las afueras con una vida mucho más familiar. Pero es que yo también vengo un poco de ese mundo muy familiar y lo llevo muy dentro. Es una etapa de mi vida también muy bonita. Estoy viviendo a partir de los niños todas esas cosas que quizá tenía más olvidadas", afirmaba en una entrevista en Vanity Fair en 2023.