SU MADRE Y SU HIJA TAMBIÉN SE EXPONEN

Jada Pinkett Smith pone en peligro su vagina con esta práctica: "Puede causar quemaduras"

Jada Pinkett Smith, su hija Willow y su madre Adrienne han visitado en su programa a a una gurú del bienestar y se han sometido a un tratamiento que, según los expertos en ginecología, es de todo menos seguro. No sirve para conseguir los objetivos con los que se promociona y además, entre otras cosas, puede provocar quemaduras en la vagina.

Jada Pinkett Smith y Will Smith en la presentación de Aladín // Getty Images

Europa FM

Madrid 10/06/2021 12:05

El último capítulo de Red Table Talk llevó a Jada Pinkett Smith, su hija Willow Smith y su madre Adrienne Banfield-Norris a reunirse con la empresaria holística del bienestar Queen Afua.

La reina del bienestar, que acumula cerca de 40 años de experiencia, les propuso vaporizar sus vaginas y aceptaron. La experiencia la compartieron con sus más de 10 millones de seguidores en Facebook en un vídeo titulado Conoce a nuestra reina del bienestar.

Para realizar estar práctica, Jada, Willow y Adrianne se sentaron sobre grandes cuencos llenos de hierbas empapadas en agua caliente. Al final de la sesión, las tres coincidieron en que se sentían relajadas, renovadas y poderosas.

El objetivo de las tres integrantes de la familia Smith es que el capítulo sirva para romper los tabús sobre las vaginas. Aunque es una de las partes más vitales del cuerpo de una mujer, decir la palabra y hablar de vaginas sigue siendo un tema prohibido, apuntó Jada Pinkett Smith en Instagram.

Hay que acabar con ese tabú y preocuparse por "honrar y elogiar la vagina", dijo Pinkett Smith durante el programa.

El peligro de vaporizar la vagina

No es esta una práctica recomendada por los expertos en ginecología. En 2019 tuvieron que alertar sobre los peligros de la vaporización después de que una mujer canadiense de 62 años se quemase practicando una. Según publicó Journal of Obstetrics and Gynaecology Canada, se sometió a este tratamiento porque sufría prolapso vaginal (descenso de la vagina) y quería evitar tener que operarse.

Para ello se sentó durante 20 minutos en agua hirviendo durante dos días consecutivos. Acabó teniendo que ir a urgencias con quemaduras de segundo grado.

"Echar vapor a la vagina puede afectar al sano equilibrio de bacterias y niveles de pH y causar irritación, infecciones (como vaginosis bacteriana o candidiasis) e inflamación. También podría quemar la delicada piel alrededor de la vagina (y la vulva)", aseguró entonces la doctora Vanessa Mackay, portavoz del Real Colegio de Ginecólogos y Obstetras en Reino Unido, a la BBC.

Por qué se hacen estos baños de vapor

Según recoge Business Insider, el vapor vaginal es una práctica antigua que proviene de las culturas africana, asiática y sudamericana. Nació como una forma de limpiar la vagina después del ciclo menstrual o el parto. En 2010 se popularizaron en las sociedades occidentales para aliviar los calambres menstruales, tratar el prolapso vaginal y mejorar la fertilidad. Famosas como Gwyneth Paltrow o Chrissy Teigen contribuyeron al boom. El diario LA Times fue el primero en reportar esta moda en 2010.

La ginecóloga Jen Gunter, autora del libro La Biblia de la vagina, asegura que la idea de que el vapor puede limpiar su sistema reproductivo es "físicamente imposible": "El vapor no puede atravesar el cuello uterino y llegar al útero".

"Además si se introduce aire junto con vapor", continúa Gunter, "se podría favorecer el crecimiento de bacterias peligrosas". Ese crecimiento excesivo de bacterias puede provocar infección por hongos o vaginosis bacteriana, una afección que hace que la vagina sienta picazón, huela a pescado y desarrolle un flujo vaginal delgado, gris, blanco o verde.

Cómo limpiar la vagina

En realidad, según Gunter, no es necesario limpiar la vagina. Es autolimpiante, lo que significa que puede regularse a sí misma sin ningún producto especial, apunta Business Insider.

"La vagina contiene buenas bacterias, que están ahí para protegerla", explicó la doctora Vanessa Mackay a la BBC. Basta utilizar jabones sin perfumar y solo en la zona externa de la vulva