CRÓNICA

Bad Gyal prende Madrid con un espectáculo sin filtros: "Cuando era pequeña soñaba con esto"

La "playlist soñada" de Bad Gyal ha aterrizado en la capital este sábado 11 de abril con el Más Cara Tour, un espectáculo de casi dos horas al que ningún madrileño se ha podido resistir.

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Madrid 12/04/2026 10:00

La música de Alba Farelo ha llenado por completo el Movistar Arena de Madrid con Más Cara, sin dejar un solo asiento libre. Tras el lanzamiento de La Joia, su primer álbum de estudio en 2024, este nuevo trabajo no se presenta como un disco conceptual. La artista catalana lo ha dejado claro esta noche: su segundo álbum es una invitación a una fiesta glamurosa, pensada para soltarse y bajar hasta el suelo.

Se hace la luz: Bad Gyal aparece

Bajo una lámpara de araña y subida sobre una mesa, sujeta por una Venus esculpida a su imagen, la diosa ha cobrado vida entre los aplausos de sus devotos interpretando Un Coro y Ya :). Con un triquini rosa y unos tacones negros que subían hasta las rodillas, Bad Gyal ha seguido derrochando poderío y sensualidad con Más Cara. Ella sabía que el recinto madrileño "estaba lleno de gatitas, miau" y, por eso, no podía faltar Gatitas, que ha sonado a continuación. Aunque no ha sido hasta la siguiente canción, Da Me, cuando las gatas han cambiado sus maullidos por rugidos.

Acompañada de un grupo de bailarinas que poco tenían que envidiarle a los "heels" de la de Barcelona, sobre 10 centímetros en forma de aguja, han representado Mi Debili, Te Daré y Sin Carné. Esta última, además, ha contado con un bailarín al que Bad Gyal le ha dejado poco a la imaginación con su coreografía.

La noche se ha dejado llevar por la bachata con Noticia de Ayer, seguida por Duro de Verdad pt.2 y Qué rico, todo un espectáculo que ha contado hasta con doce bailarines en el escenario.

Caviar y ostras de plato principal

Las luces del recinto se han apagado y los visuales se han teñido de blanco y negro para mostrar durante unos minutos a una Bad Gyal más acomodada, más hedonista, más "cara", saboreando una ostra y varias cucharadas de caviar. A continuación, una voz que parecía ser de Jadiel el Incomparable ha comenzado a escucharse en los altavoces: "Yo me debo al público y lo que el público me pida es lo que yo le doy. Si quieren música, música tienen, pero nosotros, pues ya tú sabes, siempre nos mantenemos trabajando y estamos adelantados en el tiempo".

Los tres cubos que habían caído para ocultar el escenario volvieron a subir lentamente mientras comenzaba a sonar Fashion Girl pt.2. Acto seguido, ha llegado Perro con una puesta en escena de lo más impactante: Bad Gyal se hace con un enorme cuchillo mientras canta: "Uno y prendo, te la das de experto, no te confíes porque yo a solas sorprendo".

El siguiente tema ha sido uno de los favoritos de su segundo disco: Choque, acompañado por un buen "perreo" de hasta cinco bailarinas, colocadas en fila y moviendo la cadera perfectamente coordinadas.

8belial, vista de pájaro y linternas encendidas

La gran sorpresa de la noche ha llegado cuando, a mitad de Tic Tac (Hour Love), ha aparecido 8belial sobre el escenario y el público ha enloquecido. El subidón no ha decaído ni un momento con la traca de temas que han seguido el show: Hoy Te Toca y GUAY, en formato medley —recurso que se ha repetido en varias ocasiones—, muy útil para interpretar hasta las casi 40 canciones que han hecho temblar a la capital española.

La puesta en escena ha cambiado en Última Noche. Bad Gyal y parte de los bailarines se han tumbado, creando un círculo perfecto en el suelo visible gracias al plano cenital proyectado en pantalla, una técnica que igualmente ha funcionado a la perfección en De To. El público ha levantado las linternas de sus móviles para acompañar a la artista y, en respuesta, ha dicho: "Gracias, Madrid, gracias". Esta ha sido una de las pocas veces que la catalana se ha dirigido directamente al público.

La iniciativa y Comernos han mantenido la atención del público bien despierta, sobre todo en esta última, cuando un cámara ha ido grabando a Bad Gyal y en la pantalla central se la ha visto desde arriba cantándole al micrófono. Una perspectiva algo provocadora que se ha traducido en que el público no apartara sus ojos del escenario.

La dinámica de poner en alto las linternas ha vuelto a repetirse en Otra Vez Más, a lo que Bad Gyal ha respondido directamente: "Las linternas, todos, que quiero ver a los del fondo también", seguido de un sincero "Gracias Madrid, os quiero".

El público ha reaccionado con un grito ensordecedor que se ha prolongado con las primeras frases de la que sería la siguiente: "Me reporto en tu zona, cada día más culona", pero es que "las sandalias con Blin Blin" han sido sustituidas por otra de las más potentes: Flow 2000. Aunque Bad Gyal ha optado por una experiencia en la que su música y coreografía hablan por sí solas, con un show ensayado al milímetro, la naturalidad que caracteriza a la catalana se ha hecho latente justo antes de la llegada de Chulo pt.2, sonriendo a cámara y lanzándole un beso a un fan.

La fiesta se acaba

Visuales en blanco y negro de Bad Gyal se han vuelto a reproducir. Pero esta vez la espera se ha prolongado varios minutos. Un descanso que, después de más de una hora intensa de "perreo", podría haberse sentido como algo necesario. Pero lo cierto es que el público aún tenía mucha energía guardada para seguir demostrándole su cariño.

Con una malla negra recubriendo su triquini que le añade pedrería al cuello, como si estuviéramos observando a una auténtica joya, Bad Gyal ha aparecido estratégicamente tumbada sobre la mesa que le sujetaba en el inicio del espectáculo, esta vez a modo de expositor giratorio. Mientras ha cantado De Por Vida, la "joia" se ha levantado y ha seguido interpretando el tema mirando a cámara, seduciendo al público con su intensa mirada, coreografía y letra.

Fa$hion Killa, Zorra, Perdió este culo y Angelito han sido las siguientes. Pero cuando el público ha dejado de saltar para quedarse boquiabierto ha sido en Muñeca, con una Bad Gyal que ya no solo se nos presenta como joya sino que además se abre de piernas en el expositor. Las letras de esta canción se han reforzado estando escritas en los visuales, como si la misma Bad Gyal hubiera cogido un pintalabios rosa y las hubiera escrito: "Si tú quieres manejar con una muñeca de carne y hueso".

Después de La que no se mueva, 8belial ha vuelto a subirse al escenario con Orilla y una actuación que se ha vivido como una conversación de lo más intensa entre los cantantes, con una "chica mala" — Bad Gyal en jamaicano—, que ha cantado sus frases ya fuera de pie, acentuando lateralmente la cadera o apoyada sobre sus manos y rodillas sin dejar de contonearse. Slim Thick (con elementos de Skit) ha estado seguida de Fuma, convirtiendo el Movistar Arena en una verdadera rave.

Diez años de carrera y dos (pequeñas) invitadas sorpresa

El único discurso de la noche ha llegado poco antes de que finalizara: "Si alguien cree que me estoy equivocando, que me corrija, porque soy un poco desastre, pero hoy hace exactamente diez años desde que saqué mi primera canción y los que me conocéis y seguís mucho sabéis que yo soy mucho de adelantar, de no mirar pa' atrás, de evolucionar, de estar cómoda con la piel que tengo ahora. A veces, con el pasado soy un poco 'ya fue, ya pasó', pero creo que hoy es un día especial que tengo que agradeceros. Madrid ha sido una ciudad muy importante".

Bad Gyal: "Con el pasado soy un poco 'ya fue, ya pasó'"

"Tengo que agradeceros a vosotros, tengo que agradecer a mi equipo, a mi familia, a mis amigos. Me tengo que agradecer a mí también por ser una dura, así que… un regalito antes de que terminemos". Inspirada en Work de Rihanna, Pai, el debut con el que Bad Gyal dio comienzo a su carrera, ha cumplido una década y, a modo de homenaje, ha intepretado parte de la canción.

La temperatura ha llegado a sus máximos con Fiebre, la que pondría punto y final al concierto, aunque esta se ha vivido con dos invitadas de lo más inesperadas. A mitad de canción, después de haberles tirado varios besos, Bad Gyal ha dicho: "Estoy viendo a mis fans más pequeñas y más guapas". Acto seguido, han subido al escenario y la de Barcelona ha dicho: "Vámonos, Madrid, sabes que tengo debilidad por las peques [...]. Vamos a cantar Fiebre juntas. Vamos, Madrid. Os quiero mucho", a lo que ha añadido: "Cuando yo era así de pequeña, soñaba con esto. Gracias a todos".

Tras una ovación que ha llegado a prolongarse unos minutos, las luces se han encendido y el público se ha despedido de una Bad Gyal más fuerte, más empoderada y más "cara", pero igual de auténtica que hace diez años, cuando cumplir su sueño era una ilusión y no una realidad.