Crónica

Foo Fighters arrasa en el inicio de Mad Cool 2026

La jornada inaugural del festival Mad Cool 2026 ha atraído a miles de fans de todo el país, que han disfrutado de grupos icónicos como Foo Fighters o Moby.

Arde Bogotá actúa por sorpresa y conquista en la inauguración del Mad Cool

EFE

Madrid 09/07/2026 09:37

Mad Cool ha iniciado este miércoles las celebraciones por los diez años de su nacimiento con una nueva, el solapamiento de sus principales estrellas, los roqueros Foo Fighters, que han arrastrado a la masa en un concierto a pleno pulmón, y Moby, que ha vuelto a Madrid más de 20 años después con su electrónica envolvente.

"¿Queréis escuchar una historia graciosa? A finales de los años 80 Dave Grohl y yo éramos parte de la escena hardcore punk en EE.UU. ¡Gracias a Mad Cool hemos vuelto a coincidir 40 años después!", ha descubierto durante su concierto el artista llamado realmente Richard Melville, que escogió su pseudónimo por la novela de la famosa ballena blanca que escribió uno de sus antepasados, Herman Melville.

Según la organización, la coincidencia en horarios se debió a que ambas propuestas quisieron esperar a que se hiciera de noche para que sus espectáculos brillaran aún más, en una jornada inicial con poco espacio que ha concluido poco después de medianoche (para no soliviantar aún más a los vecinos en armas contra este festival).

La gran mayoría de las 57.000 personas congregadas para la ocasión en el Iberdrola Music (de acuerdo con cifras de Mad Cool, que ha proclamado así el "sold out") se ha decantado por los Foo Fighters de Grohl, los primeros además en aparecer. Era su primera cita en Madrid desde 2017, cuando actuaron precisamente en la segunda edición de este festival y después de truncarse su concierto de 2022 por la muerte de su entonces batería, Taylor Hawkins.

La veterana banda estadounidense de hard rock venía a dejarse poco en la recámara, por no decir nada, y así se ha visto con su irrupción con All My Life y, muy poco después, con The Pretender o Times Like These, su líder y vocalista desgañitándose tras empaparse la melena en agua.

Pese a haber publicado hace muy pocas semanas un álbum nuevo, Your Favorite Toy, presentado como una vuelta a su faceta de rock más duro, el grupo ha decidido olvidarse de él y trazar una panorámica generosa de dos horas y media a toda su carrera, con temas más melódicos pero muy coreados como My Hero, Learn to Fly o Walk despachados antes incluso del ecuador.

Ataques contra Trump

Era en ese momento cuando Moby saltaba a su escenario, a solo unos pocos cientos de metros, no los suficientes para que los vatios de sus compatriotas no se colaran en su directo, al que paulatinamente más y más gente se ha unido para disfrutar de un músico difícil de ver y cuya propuesta vuelve a sonar vigente y pegadiza 27 años después de su gran disco, Play (1999).

El que figura como uno de los álbumes de música electrónica más vendidos de la historia ha sido de hecho la médula espinal de su repertorio, junto a piezas seminales como Go o Next Is The E, al que ha sumado como guiño aquel ataque de Eminem, cuando le acusó de que "ya nadie escucha techno" y entonces llegó ese éxito total.

Como los Foo, también Moby ha decidido prescindir de sus obras más recientes para centrarse en su época dorada, hasta el punto de que no ha sonado nada posterior a su álbum Last Night (2008), dejando en su lugar más espacio a temas emblemáticos como Porcelain, Lift Me Up o Feeling So Real.

Con mucho instrumento en vivo para lo que se presupone como un concierto de electrónica, él no ha parado ni un momento, ya fuese situado tras la caja de ritmos, el teclado o la guitarra, ya para arremeter contra su presidente, Donald Trump, entre proyecciones orgullosamente horteras o dosmileras, a destacar las idílicas terneras pastando durante Why Does My Heart Feel So Bad para subrayar su veganismo.

Sorpresa de Arde Bogotá

Ha sido tras una jornada marcada por las altas temperaturas, con 39 grados cayendo sobre el Ibedrola Music cuando las roqueras mexicanas The Warning han hecho acto de presencia, un hecho sobre el que han llamado la atención dos de las mejores actuaciones de la jornada, tanto los hipnóticos Wolf Alice, con Ellie Rowsell como arrebatadora vocalista, como el quinteto femenino The Last Dinner Party.

"¡Hidrataos, por favor, aunque sea con cerveza!", prevenía su descalza vocalista, Abigail Morris, en un mensaje quizás más necesario para sus muchos compatriotas, ya que la cuota de extranjeros crece edición a edición (el 37% en esta) y eso se ha visto en la enorme afluencia que se respiraba ya en la apertura de puertas a las 18:30 horas de una tarde muy de julio en Madrid.

Cabe destacar por último pero no menos importante dos visitas inesperadas: por un lado la del ministro de Cultura, Ernest Urtasun, que se ha pasado por primera vez por este festival probablemente con motivo de ese décimo aniversario en una visita de carácter más privado que público.

Por otro lado, la actuación del grupo cartagenero Arde Bogotá, que solo un año después de su actuación aquí ha reaparecido por sorpresa en una de las carpas, donde se anunciaban como Bigger Splash, para dar inicio a su nueva era, jugando a estar en un laboratorio de pruebas con las siglas MCGS (Manufacturas del Club de la Gente Sola) y con un repertorio trufado de éxitos y temas de su inminente próximo disco.