El huracán Bad Bunny aterriza en Barcelona como el rey del reguetón y la salsa
Bad Bunny enciende Barcelona con un repertorio de 33 canciones, Bad Gyal como artista invitada y 59.000 fans en el Estadi Olímpic Lluís Companys.
Del Grammy a la Super Bowl: Bad Bunny aterriza en España en su año más exitoso
Aglomeraciones en la puerta de su hotel, colas para comprar su ropa en Zara, 59.000 personas en el Estadi Olímpic Lluís Companys. Bad Bunny llegó a Barcelona este viernes 22 de mayo y la ciudad comenzó a danzar al son del fenómeno musical del año, un puertorriqueño que reunirá a más de 600.000 fieles en sus doce fechas españolas.
Lo último que cantó por estas tierras fue Chambea en un Sónar del lejano y prepandémico 2019, una testosterónica amenaza que hoy sería casi irreconocible dentro del imaginario reivindicativo de DeBÍ TiRAR MáS FOToS (2025), disco con el que Benito Antonio Martínez Ocasio (Bayamón, Puerto Rico, 1994) está dando la vuelta al mundo después de pulverizar récords en la música en español.
"La única razón por la que estoy aquí esta noche es para que disfruten"
Por eso resulta hasta gracioso que, con un Estadi Olímpic a reventar coreando el nombre de Benito, la juerga siga, siete años después, con el artista metido en un traje blanco y La mudanza, un álbum de infancia salsero y "un aplauso pa' mami y papi porque en verda' rompieron".
Siete años de su último concierto en Barcelona
"Han pasado unos cuantos años y algunas cosas sin querer se han olvidado", se ha disculpado el puertorriqueño en lo que pedía ayuda a Montjuïc con Callaíta, ahora puesta en escena con unos arreglos que firmaría el mismísimo Héctor Lavoe. En este momento, ha dedicado unas palabras al público asegurando que tiene "bonitos recuerdos de la última vez" que estuvo en Barcelona. Después han llegado Pitorro de coco, presentada entre los acordes de Bamboléo, Weltita junto a Chuwi y el romántico bolero, si es que existe alguno que no lo sea, Turista.
Así, Bad Bunny ha pronunciado un emotivo discurso: "La única razón por la que estoy aquí esta noche es para que disfruten, la pasen bien, para yo conectar una vez más con ustedes. No se compliquen, este show se trata de disfrutar de las cosas básicas de la vida, como cantar, reír, bailar y que durante este ratito se olvide lo que pueda estar ocurriendo fuera de este estadio".
El principal cambio con aquel Bad Bunny que se pateaba España entre discotecas y festivales veraniegos, más allá de la evolución musical evidente que supusieron los álbumes YHLQMDLG (2020) y Un verano sin ti (2022), es la orquesta que hoy lo acompaña, unos vientos y percusiones que han hecho de Baile inolvidable y Nuevayol dos clásicos salseros inmediatos que bien podrían sonar en La Paloma.
El sapo concho también ha tenido su momento protagonista con un vídeo en el que ha hablado de platos catalanes como el pa amb tomàquet, los calçots y el fuet, y de lugares de Barcelona como La Pedrera y la Sagrada Familia. Así, ha culminado con un "Barcelona es blaugrana" y "Visca el Barça i visca Catalunya".
Porque Benito Antonio Martínez Ocasio hoy es raíz y no hay mejor ejemplo que La Casita, la estructura situada en el centro de la pista inspirada en el típico hogar puertorriqueño, desde donde ha sacado munición reguetonera con Veldá, Tití me preguntó, Neverita y Si veo a tu mamá, rodeado de invitados VIP.
La casita y la raíz
El porche, habitado este viernes los futbolistas Lamine Yamal, Gavi, Pau Cubarsí, Dani Olmo, Joan Garcia, Robert Lewandowski, Wojciech Szczesny o el presentador Marc Giró, ha pasado a un segundo plano cuando el cantante se ha encaramado al tejado de la casa para seguir la velada a través de Voy a llevarte pa PR, Me porto bien, No me conoce o Bichiyal.
En un bloque de una no tan lejana nostalgia reguetonera, Bad Bunny ha puesto a mover el culo al Lluís Companys con Yo perreo sola, acompañado de Bad Gyal, quien ha tirado Da Me sola como preludio a Safaera, algo así como el Bohemian Rhapsody del urbano latino.
De vuelta a esos bolos de 2016, 2017 y 2018, un emocionado Bad Bunny, enfundado ahora en un chándal, con gafas y gorra, ha recuperado Diles, Mónaco y La santa, tema exclusivo de la noche de hoy.
Reguetón, salsa y nostalgia
El espíritu plenero de DeBÍ TiRAR MáS FOToS ha regresado de la mano Los Pleneros de la Cresta y Café con ron, última entrega desde La Casita. De nuevo en el escenario principal, el asunto ha continuado, encamisado y luciendo un gorro con orejeras, con Ojitos lindos, La canción y Kloufrens.
No podían faltar otros tres himnos del reguetón como son Moscow Mule, Dákiti y Yonaguni, que, encadenados, han servido de preámbulo del cierre, con la reivindicación boricua El apagón o el reproche nostálgico viral DtMF, en la que el cantante ha pedido al público que guardaran los móviles y ha aprovechado para hacer un pequeño manifiesto: "DtMF también va de esto, de disfrutar los momentos". Y, tras un largo fundido a negro, una encendida conclusión con Eoo.
Al concierto han asistido el ministro de Cultura, Ernest Urtasun; el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni; los consellers de la Presidencia, Albert Dalmau, de Economía, Alícia Romero, de Derechos Sociales, Mònica Martínez Bravo, y de Deportes, Berni Álvarez; la segunda teniente de alcalde, Maria Eugènia Gay, entre otros.
Ahora, el desembarco europeo de Bad Bunny seguirá con otro concierto en Barcelona este sábado 23 de mayo, antes de montar su residencia particular en el Riyadh Air Metropolitano de Madrid con diez shows los días 30 y 31 de mayo y 2, 3, 6, 7, 10, 11, 14 y 15 de junio y luego seguir por ciudades como Lisboa, Londres, París o Bruselas, donde cerrará la gira el 22 de julio.