CRÓNICA

Pablo López se reivindica como un cantautor polifacético en las Noches del Botánico de Madrid

Pablo López ha aterrizado este viernes 19 de junio en el festival Noches del Botánico de Madrid con su gira El Niño del Espacio En Concierto. Con este espectáculo, el malagueño se posiciona como un cantautor que no solo escribe canciones de amor y que mantiene una conexión única con el público mientras emociona con su voz y toca el piano y la guitarra.

'El niño del espacio', la canción de Pablo López sobre la infancia

Pablo López en las Noches del Botánico de Madrid | EFE / Juanjo Martín

Madrid 20/06/2026 01:40

La gira El Niño del Espacio En Concierto ha llegado a Madrid este viernes 19 de junio, cuando Pablo López ha celebrado el primer concierto de su carrera en el festival Noches del Botánico. "Es un orgullo estar aquí. Siempre había oído hablar del lugar, siempre estuve cerca, pero no tan cerca como hoy", ha dicho el malagueño desde el escenario del Real Jardín Botánico Alfonso XIII de la Universidad Complutense.

Sobre el escenario, Pablo López está acompañado por una banda de cinco músicos: Matías Eisenstaedt (bajista y director musical), José Miguel Martínez (batería), Tomás Novati (guitarra), Jessica Estévez (trompeta) y Santiago Novoa (trombón). Todos ellos componen un espectáculo que, dentro de su planificación, parece que se deja llevar con momentos de improvisación.

Como siempre, el malagueño ha demostrado ser un cantautor polifacético que sabe conectar con el público a través de las canciones y de sus numerosos discursos llenos de vitalidad. Por supuesto, Pablo López ha ejercido como pianista, aunque también ha tocado la guitarra española. Pero, sobre todo, el artista se ha reivindicado como un compositor que escribe sobre temáticas que van más allá del amor: "Cuando leo en los periódicos 'el cantautor de amor'... Esta es la única [canción romántica]. Esta es la canción de amor más pura que he escrito en mi vida", ha dicho al presentar Tu enemigo, dejando caer que sus letras no suelen ser románticas.

17 canciones y muchas versiones

Tras unos minutos de retraso, el concierto ha dado inicio con No me arrepiento, un tema que se le ha dedicado a "una persona muy importante" que murió esta semana. "Que esto esto dura poco tiempo / Que la pena muere con el tiempo / No es ninguna novedad / Que nos quiten lo vivido", dice la letra. Acto seguido ha sonado El niño del espacio, la canción de su próximo disco que da nombre a la gira. En este momento ha llegado una de las muchas interacciones del artista con las 4.000 personas del público, ya que ha pedido a la grada que cante con él.

Y del niño a La niña de la linterna, durante la que los asistentes han encendido las luces de sus móviles. Después, Pablo López ha hecho referencia a su próximo álbum, El cuarto, cuyo lanzamiento está previsto para el 18 de septiembre. Los fans llevan años esperando este momento, pues el último disco del malagueño data del año 2020. "Es muy hermoso que hayan esperado", ha comentado.

Pablo López en las Noches del Botánico de Madrid | EFE / Juanjo Martín

Así, Pablo López ha interpretado Me voy a escapar, una canción inédita del álbum inspirada en uno de sus gatos: "Yo vivo en casa con tres gatos. Uno es una panterita negra que se escapa todos los días. Hoy he llegado y no lo he visto. Se escapa porque puede. Él puede. Ojalá a veces pudiéramos separarnos nosotros de nosotros mismos. Ojalá el tormento de nuestras cabezas nos dejara, como la que nos va a caer encima", ha bromeado sobre la lluvia que se avecinaba. En este momento, el equipo del festival ha repartido chubasqueros entre el público, aunque al final no han hecho demasiada falta porque apenas han caído unas pocas gotas.

Después ha llegado la primera versión de la noche: Un vestido y un amor, de Fito Páez, a la que le ha seguido Lo saben mis zapatos. Al final, Pablo López se ha separado del micrófono para protagonizar el momento más emocionante e íntimo del show: "Yo te quiero matar y no lo sabe nadie / No lo sabe nadie / Te quiero matar de amor / Y no, no lo sabe nadie", ha interpretado a capela. "¡Qué grande!", ha dicho una persona del público.

Antes de seguir con La libertad, Pablo López ha explicado su relación especial con la capital española: "Se da una circunstancia... Para mí decir circunstancia es como hacer CrossFit", ha bromeado. "Esta ciudad me dio mucha libertad. Se lo dedico a la gente de Madrid y a los que no lo son, pero están en Madrid", ha expresado.

Después de cnatar brevemente en inglés, ha llegado Te espero aquí: "Es una canción no de amor, sino de los días que nos quedan por pasar. Siempre hay uno que es especial", ha matizado con una sucesión de relámpagos de fondo que han continuado durante Esdrújula.

Pablo López en las Noches del Botánico de Madrid | EFE / Juanjo Martín

Durante el principio de Quasi, Pablo López le ha dado golpes al piano para seguir el ritmo. Esta ha sido la actuación más accidentada, pues el artista ha tenido que pasarse una toalla por la cara y un miembro de su equipo técnico ha salido al escenario para solventar un problema mientras el artista seguía cantando.

Para presentar Vi, el malagueño ha dicho: "Tengo la suerte y la tranquilidad de haber vivido días y noches. Reza en este verso todo lo que en mi vida he vivido y guardado. Hoy están aquí mi madre y mi tía Nina. Qué bonito es abrazarse. Ayer estuvimos juntos en Fuengirola, abrazados. Mi tía, mi primo, mi hermano... En esta era, me gustaría cantar una canción atemporal que creo que la escribí ayer. Se escribe sola. Cuando uno no sabe dónde ir, sale alguien y te da un abrazo", ha dicho. Justo en ese momento, una madre y su hija se han dado un abrazo desde sus asientos en la grada.

"¡Tío bueno!", ha gritado una mujer, a lo que Pablo López ha respondido: "¡Señora, que soy un cantautor, por favor!". Las risas del público han dado paso a Tu enemigo, un tema que ha definido como una "película de Antena 3 por la tarde": "Es de abrazo, es de estar juntitos cantando bajo la lluvia, coger un taxi y no saber dónde estás". Para este tema, el artista ha abandonado el escenario corriendo para situarse en medio de la grada, donde ha puesto en pie a todos los asistentes.

Así, ha llegado la parte más cercana del concierto. Pablo López se ha sentado en una silla con la guitarra española y rodeado de su banda en un semicírculo: "La emoción cuenta, pero el aparato cardiorrespiratorio también", ha bromeado. "Hoy me he levantado flamenco. Me he dado cuenta de algo tremendo y que era sencillo antes. Algún día, algún niño pequeño os dirá: 'Compartir es vivir'. Tendría que estar aquí solo cantando con ustedes, pero hoy no puedo dejar de estar al lado... Un fuerte aplauso para ellos", ha dicho durante la entrada de los músicos.

Bajo esta estampa han interpretado Mariposa, Mama No, Óleo de una mujer con sombrero de Silvio Rodríguez y El abrazo más grande de todos los tiempos, durante la que ha hecho un divertido amago de cantar Diamond de Rihanna. Después, la banda se ha replegado a sus posiciones originales y Pablo López ha recuperado su puesto en el piano para levantar el ánimo en las Noches del Botánico cantando El mundo. "Y si mañana no queda más que un ángel / Y si mañana tan solo somos aire", ha interpretado mientras los árboles se han movido al son del viento. Al final, la voz del artista ha estremecido al cantar "Yo quiero escapar de este mundo, así".

"¡Viva la madre que te parió!", ha dicho otra persona. Para presentar El patio, Pablo López ha tocado una preciosa introducción al piano. Durante el tema, al cantante se le ha quebrado la voz y el público ha tenido que sustituirle provisionalmente. Al final, la emoción contenida ha hecho que se dejara caer sobre el instrumento. Tras simular el final del show, Pablo López ha regresado al escenario para presentar a la banda mientras versionaba varios temas: Viviendo deprisa (Alejandro Sanz), Mariposa tecknicolor (Fito Páez), Salir (Extremoduro) y La Bolsa (Bersuit Vergarabat).

"Qué bonita la vida. Gracias por esta noche. Gracias por la ternura, por la lluvia, por acogerme", ha dicho para despedirse antes de cerrar el concierto con Suplicando. "¡Levántate y salta!", ha pedido Pablo López. Todo el público se ha levantado para dar palmas y saltar con fuerza. Al terminar, una mujer cercana al artista se ha acercado al micrófono para sentar cátedra: "Esto sí es un artistazo como la copa de un pino, y no Bad Bunny". Sin necesidad de comparar, no hay duda de que el malagueño es uno de los cantautores más interesantes, polifacéticos y queridos de la música española actual.