Rosalía bromea con María Bottle: "Si un hombre te parece sospechosamente interesante, averigua quién es su novia"
El tercer concierto de Rosalía en Ciudad de México contó con la creadora de contenido María Bottle en el confesionario. La joven artista mexicana contó la historia de un güey que parecía perfecto cuando, en realidad, la perfecta era la novia que no le dijo que tenía.
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Rosalía quiso que María Bottle le acompañase este miércoles en Ciudad de México. Tras invitar a Kenia Os y Mon Laferte a sumarse a sus primeros conciertos en la capital mexicana —tiene otros dos previstos para los días 28 y 29—, la catalana llamó a la famosa creadora de contenido mexicana para esta tercera cita.
"Ella siempre suelta factos, siempre dice verdades y además de una manera muy graciosa, muy suya", dijo al presentarla para luego dar la pista definitiva al reproducir una de sus frases más icónicas. "¡Todavía me cuesta trabajo entender cómo hay gente que no entiende la puta vibra!".
María Bottle entró en ese momento en el escenario para fundirse en un abrazo con la cantante y sentarse después en el confesionario de La Perla.
"Cuéntame si hay algo que te apetece esta noche sacarte del pecho, que tengas ganas de confesar y no hayas confesado aún", propuso Rosalía a la pintora, que respondió entre risas: "Es difícil tengo una gran huella digital". "Te entiendo, me identifico con ello. Hay cosas que digo Ojalá las hubiese borrado pero están ahí, pero están ahí. Además, a la vez, no me arrepiento", se sinceró la cantante.
María Bottle recordó a "un güey que parecía muy hot, parecía inteligente, le gustaban los árboles... ¡Todo mentira!", dijo sobre esta historia de terror con final feliz.
"Tenía una relación de un año y yo fui el cuerno"
"Nos dimos unos besos en nuestros labios, en nuestros cuerpos.. Espaciados, no era nada serio. Y, de repente, algo me sonó raro y en eso me entero que este güey acababa de cortar con su pareja de un año. Tenía una relación de un año y yo fui el cuerno. Yo no lo sabía, lo juro. No tenía ni idea", continúo en su confesión, que había empezado señalando que lleva unos diez años dedicándose "al amor sáfico".
Bottle se enteró y fue al encuentro de la ex del güey. "La busqué y cuando la conozco me doy cuenta que lo cute, lo hot, lo inteligente, lo de los árboles... Era todo robado de su personalidad... ¡Hombres!", siguió.
"¿Le había robado la personalidad a su novia?", preguntó Rosalía. "¿Te sorprende?". "En realidad, no pero...", siguió Rosalía.
Lo mejor de esta historia es que María Bottle hizo suya la frase que Rosalía canta en Reliquia —No, no, no soy una santa pero estoy blessed— y se sintió bendecida por este güey. "Cuando me encuentro a su ex, nos nos besamos nuestras bocas, nuestros cuerpos y ahora somos novias", le contó a Rosalía, que extrajo dos conclusiones de la confesión.
"Si un hombre te parece sospechosamente interesante, primero averigua quién es su novia", dijo. "Y, segundo, Dios te quitó al novio y luego te mandó el update".