Chicote: "Los hosteleros preservábamos la intimidad de los clientes, ahora cuanto llega alguien conocido se lía"
El chef más conocido de la televisión estrena Servicio secreto by Chicote en La Sexta, un programa en el que el cocinero inspecciona un restaurante sin que los trabajadores lo sepan. Y de ello y de cómo vive él la hostelería ha hablado largo y tendido en Cuerpos especiales.
Alberto Chicote deja un ratito la televisión para ponerse a charlar de buena mañana con Eva Soriano y Nacho García en Cuerpos especiales, y qué mejor tema que tratar que su nuevo programa, Servicio Secreto by Chicote.
El 23 de abril el chef estrenó en La Sexta este programa, en el que él se infiltra en un restaurante que necesita ayuda. "Lo que hemos hecho es llenarlo todo de cámaras, convencerles a los propietarios y al equipo del restaurante que están grabando otro programa -que se llama cocinas al límite- y mientras tanto lo que no saben es que yo estoy en una furgoneta camuflado, en un control", ha detallado.
"El numerito que hay que montar para que no se enteren de que estoy ahí"
Chicote tiene las cámaras y los audios de todos los miembros del equipo y va viendo todo lo que pasa en este nuevo formato. "Llega un momento en el que yo he visto las condiciones del producto y la cocina la noche anterior, y tengo que presentarme para ponernos a trabajar", ha explicado el invitado. Asimismo, ha adelantado: "No saben para nada que Alberto Chicote está detrás, y no sabes el numerito que hay que montar para que no se enteren de que estoy ahí"
El chef les ha contado toda la parafernalia que montan para que no le vean a él en pleno rodaje, que hasta se queda en un hotel alejado del resto del equipo durante la filmación. "Me da un poco de vergüenza decirlo, pero cuando voy para meterme en la furgoneta voy escondidillo", ha confesado.
Un análisis completo de los restaurantes
Entre los factores que Chicote analiza entre las sombras de Servicio secreto by Chicote está la inspección "de todo el local, sobre todo en la cocina" con máquinas especializadas. "Cuando ves un servicio real puedes tener una mayor y mejor cantidad de información a la hora de darte cuenta qué hay que eliminar", ha especificado el invitado.
"Metí la nariz de golpe y me tiró para atrás tres veces"
El chef ha rodado en cocinas de toda España, y ha especificado las mayores liadas que ha detectado: "El entrar por la noche al mirar una cocina tiene la ventaja de que te mueves con mayor tranquilidad, pero con la linterna no se ve todo muy bien. Y estaba en La Manga del Mar Menor, según paso veo un bote sobre una mesa, no lo enchufé bien con la linterna y metí la nariz de golpe, y si me descuido acabo en el agua porque me tiró para atrás tres veces".
"Era una salmorreta que se habían dejado todo el fin de semana", ha detallado el invitado, provocando arcadas en los presentadores del anti-morning show.
El cocinero también ha contado que suele ir a restaurantes de amigos, una forma para él de verlos de vez en cuando. "Los cocineros cuando vamos a comer a un sitio nos dedicamos a comer", ha insistido Chicote, dejando claro que no trabaja en su tiempo libre.
De la misma forma, si no se infiltrara más en cocinas, Chicote ha bromeado con que elegiría el sector de la radio para investigarlo, provocando cierto miedo en Eva y Nacho. De momento está a tope con Servicio Secreto by Chicote, y probablemente se le vea más adelante en otras temporadas de Batalla de restaurantes.
Su restaurante Omeraki
Alberto Chicote también ha hablado de cómo ha vivido la recién recomendación de su restaurante Omeraki en la Guía Michelín. Sin embargo, no se centra en conseguir la estrella: "Nos centramos en hacer el trabajo que queremos hacer, en intentar convencer lo más posible a todos los que vienen al restaurante, y si algún día viene un señor y ve que se corresponde con alguna calificación, bienvenido sea y ya está".
"Tantas veces pensamos que los restaurantes son o dejan de ser por la calificación, que perdemos el prisma de las cosas", ha expresado Chicote sobre cómo ve él la hostelería.
Además, el chef ha expuesto de lo importante que es para él que sus clientes estén cómodos. "Los hosteleros éramos gente que preservábamos la intimidad de nuestros invitados, ahora la mayoría de la gente en cuanto llega alguien conocido se lía a hacer fotos, a subir, a publicar lo que ha comido, de qué estaba hablando... Omeraki debe de ser el único restaurante que no le pide fotos a sus clientes famosos o conocidos", ha defendido. "Aquí las fotos se las piden al chef", ha bromeado entonces Nacho García.