Espido Freire encuentra barroquismo en 'A toda mecha' de Santa Justa Klan: "Un soneto absurdo con Quevedo en zapatillas"
Espido Freire se enfrenta al nuevo reto de Cuerpos especiales de analizar A toda mecha, ese tema del grupo juvenil Santa Justa Klan que salió de la serie Los Serrano. Y la colaboradora insiste en que es una canción "barroca": "Esto lo creáis o no es Quevedo, el bueno, el barroco, después de tres cafés".
Espido Freire compara 'Danza Kuduro' de Don Omar con la relación de Lorca y Dalí
Espido Freire vuelve a la carga en Cuerpos especiales con un análisis de un "clásico contemporáneo": A toda mecha, de Santa Justa Klan, el grupo juvenil que se creó de la serie Los Serrano.
"Esto lo creáis o no es Quevedo, el bueno, el barroco, después de tres cafés", introduce la escritora. Y comienza desglosando verso a verso:
Tengo un pantalón enloquecido. "Hablamos de un objeto con vida propia, de un mundo descontrolado, de una realidad que se te revela, algo que hacía Quevedo constantemente: 'Érase un hombre a una nariz pegado', que es una nariz autónoma", compara la colaboradora.
En un par de botas que rebotan solas. "Esto es desengaño barroco puro y duro", insiste Freire. "Los cielos deciden por ti de Calderón, pues su destino está haciendo parkour", bromea al mostrar la comparación.
Y un ordenata desteñido que se mete en internet cuando le mola. La escritora lo tiene claro: "Quevedo odiaba los avances y la estupidez humana, y el ordenador que se mete en internet es la nariz que entra en la habitación cinco minutos antes que tú, es la tecnología como una prolongación grotesca de tu propio cuerpo".
Tengo cuatro ligues a la vista y un montón de pibes que no dan bola. Cita que refleja el "barroco otra vez": "La amada enemiga, mucho inventario y cero resultado".
Soy el castigado de la lista. Haciendo sur, pero sin olas. "Es una metáfora impecable, es exactamente lo mismo que 'vivir sin vivir en mí', donde llega Santa Teresa", reflexiona la colaboradora casi impresionada.
El estribillo se "pone existencialista" con ese a toda mecha repetido: "Esto no es ir rápido, es escapar, es una metáfora clara del Barroco: corremos porque si paramos, pensamos, y si pensamos, mal". Algo que Nacho García ve que pega perfecto con nuestro tiempo.
Por último, Espido Freire despide este análisis: "Santa Justa Klan no escribió una canción absurda, escribió un soneto absurdo, con wifi, con Quevedo en zapatillas. Un 'érase un hombre a toda mecha'".