PRIMERA NOCHE

Danny Ocean convierte el Movistar Arena de Madrid en un canto a la libertad de Venezuela: "Estamos más cerca que nunca"

Con motivo del lanzamiento de su último álbum, Danny Ocean ha aterrizado este miércoles en Madrid con Babylon Club Tour. Un concierto con 16.000 asistentes en el que ha alternado sus nuevas canciones, antiguos éxitos y discursos que reivindican la libertad de Venezuela, su país natal.

Danny Ocean, el 4 de febrero de 2026 en el Movistar Arena de Madrid | Gtresonline

Madrid 05/02/2026 09:11

Con constantes alusiones a la situación que se vive en el país desde el mes de enero, Danny Ocean ha demostrado este miércoles en Madrid que su SOLD OUT en tal solo tres horas para la primera fecha anunciada en la capital no fue casualidad.

El venezolano tuvo que anunciar una segunda, el 4 de febrero, y nadie quiso perdérsela. El intérprete venezolano también colgó rápido el cartel de ENTRADAS AGOTADAS y este miércoles conquistó al público del Movistar Arena con el primer concierto en Madrid de Babylon Club Tour.

Antes de que el intérprete saliera al escenario, una kiss cam ha amenizado la espera con un público exaltado que no ha dudado en hacer caso a las instrucciones de esta “cámara de besos” a excepción de una escena que se ha repetido varias veces y ha recordado a la vivida en el concierto de Coldplay.

El Movistar Arena se convierte en una fiesta en la playa

Conjuntado a la perfección con los visuales de palmeras y sus icónicas gafas y su pañuelo atado a la cabeza, Danny Ocean ha salido al escenario bajo un sol radiante que acompañado de unos focos anaranjados han hecho olvidar al público la lluvia intensa con la que habían llegado al recinto.

La velada ha empezado con el mayor éxito de su último disco, Imagínate, seguido sin descanso de Vitamina, Volare y Amor, todo ello ilustrado con diversos planos de fondo de espectaculares playas paradisíacas. Aunque si algo ha destacado desde las primeras canciones ha sido el protagonismo que Danny Ocean ha concedido al público, más que merecido por no dejar de corear durante todo el concierto.

"Buenas noches, Madrid" han sido las primeras palabras que ha pronunciado el artista, que inmediatamente después ha recibido una sonora ovación. Tras unas palabras de agradecimiento, el cantante ha dejado claro el propósito de su actuación: "Hoy vinimos a vacilar, muchachos, a dejar nuestros problemas atrás un rato, ¿OK?". El silencio contenido del público ha explotado cuando Ocean ha dicho: "Vinimos a celebrar, ustedes saben por qué, sean libres, sean libres esta noche".

Canciones felices y alguna que otra balada

Seguido de esta bienvenida ha comenzado a sonar uno de sus grandes clásicos, Swing, y después lo ha hecho Opa wei, una canción en inglés que no ha impedido en absoluto que el público siguiera cantando sin parar y que el artista ha acompañado con algún que otro "perreo". Volviendo a los ritmos tropicales que caracterizan su último álbum: Babylon Club, que da nombre a este tour, ha llegado AyMami.

El público no ha sido el único que necesitaba un respiro y un buen trago de agua. En la intro de Detente, Ocean ha aprovechado para beber, un gesto que ha repetido varias veces durante la noche. La voz del cantante ha continuado igual de afinada que siempre en Bikini, introducida con un pequeño saludo en pantalla de Rawayana (con quien colabora en este tema) y que ha acompañado de un increíble espectáculo de luces y pirotecnia de luces que acompañaban el repetido: "Tú no estás encendida, tú estás on fire".

"Es importante querer a las personas por cómo son y no por como tú quieres que sean […] el amor no es control"

Tras una cover de Oye mi amor de Maná, ha interpretado La idea de amarme y ha aprovechado este momento para pronunciar un breve discurso: "Es importante querer a las personas por cómo son y no por como tú quieres que sean (…) el amor no es control, el amor no pone condiciones, el amor es libre" seguido de la letra: "Si yo te quiero tal como eres entonces, ¿por qué quieres que yo cambie?".

El protagonismo del caraqueño se trasladó al solo de saxofonista que tocó durante unos minutos. Pero, rápidamente, las luces se apagaron y los focos pasaron a iluminar a Ocean, que cantó una de desamor, una de esas tristes que llegan dentro: Ferrari. El público lo arropó iluminando el espacio con las linternas del móvil.

La calma llegó con Báilame, introducida con la pregunta: "¿Cuántos de aquí están enamorados?". Esta vez vemos la playa de noche, con una luna menguante que llenó de intimismo el lugar.

¿Dónde se ha metido Ocean?

El Movistar Arena se convirtió en todo un karaoke con la letra de Babylona en las pantallas. Este momento tan inesperado llevaba una razón detrás: como por arte de magia, Danny Ocean apareció en una plataforma que estaba entre el público. Ahí subido cantó dos de sus mayores éxitos: Dembow y Fuera del Mercado, un momento inolvidable que acabó con confeti amarillo y azul, los colores que caracterizan su último álbum.

A falta de un invitado, dos

Tras visualizar un eclipse en la pantalla principal, el venezolano cantó Mónaco y Vuelve. Otra vez, volvió a abandonar el escenario, aunque en esta ocasión sí supimos dónde estaba. La cámara lo grabó entre los bastidores mientras se fumaba un cigarro, pero lo más sorprendente no fue eso, sino la entrada en el plano de Elena Rose.

Juntos en el escenario, los dos artistas interpretaron una de sus canciones más especiales: CARACAS EN EL 2000. "Qué viva Venezuela libre […] que el próximo concierto sea en Venezuela", dijo Elena Rose al terminar la canción. Ocean tampoco se quedó callado: "Qué loco lo que hemos vivido este enero. Tengo fe en que estamos más cerca que nunca de poder ir a nuestras casas, aunque sea de vacaciones […] Sé que hay mucha incertidumbre, pero me hacen el favor y mantienen esa fe alta". La reacción del público fue estremecedora, lágrimas, brazos arriba, ondeo de banderas y abrazos.

"Tengo fe en que estamos más cerca que nunca de poder ir a nuestras casas, aunque sea de vacaciones"

El grito de libertad se escuchó aún más fuerte con la canción Crayola que Ocean compuso especialmente para el público venezolano. Las cámaras no tardaron en enfocar a los asistentes desgarrándose al interpretar la canción y hasta enfocaron a una persona con la famosa foto de Nicolás Maduro capturado.

El concierto continuó con Miedito O Qué y Brisa, que convirtieron el espacio en una pista de baile de merengue. El segundo invitado no tardó en llegar. Sech subió al escenario y cantaron una de las canciones que más ha sonado este verano: Priti. Antes de despedirse, Sech aprovechó para decir: “Te amo Venezuela, los amo de verdad”.

Lo prometido es deuda

Llegó otra cover, esta vez Niña Bonita de Chino & Nacho, y a continuación, Corazón al ritmo de los cajones flamencos. Finalmente, después de un par de palabras de agradecimiento y de felicitar el cumpleaños a todos los asistentes que cumplieran esa noche llegó el turno de la canción que le catapultó a la fama cuando trabajaba de pizzero en Miami, una canción con más de mil millones de escuchas: Me rehúso.

Tras casi dos horas de espectáculo, si algo confirmó Danny Ocean es que es una persona de palabra. Consiguió con creces lo que se proponía, que todo el Babylon Club desconectara y se sintiera libre, por fin.