Zzoilo: "Estuve a punto de bajar la persiana de la música y subir la del restaurante"
El valenciano estuvo muy cerca de abandonar la música. Tras su turbulento salto a la fama en 2021 por el remix de Mon Amour con Aitana, viajó a México y volvió a las cocinas. Sin embargo, todavía queda zzoilo para rato. En 2025 publicó su primer álbum de estudio, No soy un artista, donde cuenta todo lo vivido durante estos años: su falta de contacto con la familia, las críticas recibidas, los problemas económicos... Sobre estos y más temas nos habla en Europa FM con la sinceridad de quien se encuentra en su mejor momento.
Zzoilo está de vuelta. Tras arrasar en 2021 con su remix de Mon Amour con Aitana, el valenciano siguió adelante con su carrera hasta que le "cortaron las alas" y decidió mudarse a México para retomar su carrera profesional como cocinero. Pensó que la música no volvería a llamar a su puerta, hasta que a finales de 2025 publicó su álbum debut: No soy un artista.
Cuatro meses después, Zzoilo comienza la promoción de este trabajo donde se sincera sobre las consecuencias de acceder a una fama repentiva a los 21 años. Le canta a su familia, al dinero, a su infancia, a los haters y a sí mismo. Canta desde la sinceridad, la misma con la que responde nuestras preguntas.
Pregunta. Antes de hablar de tu primer disco, la última canción que has sacado es un himno para las Fallas de Valencia. ¿Componer este tema te ayudó a reconectar con tus orígenes tras mudarte a México?
Respuesta. Sí. Me vine a Madrid en 2020 y no había estado en Valencia durante mucho tiempo. Luego me fui para México y perdí un poco la conexión con mis amigos, mis círculos, la playa, mi casa, mi tierra... Este último año, después de México, he tenido tiempo para volver a Valencia y volver a estar con mis padres. Cogí la propuesta de esta canción con mucha ilusión, miedo y respeto por hablar de tu tierra y mezclar el castellano con el valenciano. No queríamos caer en hacer una canción solo en valenciano o solo en castellano. Era un reto complicado, pero la verdad es que queda una canción muy bonita, muy de fiesta.
P. Aunque debutaste en 2020, ya hace casi seis años, has publicado tu álbum debut en 2025: No soy un artista. ¿Qué significa esta frase?
R. Pues que no soy un artista, soy un chaval de 25 al que le gusta hacer muchas cosas, que le encantaría dedicarse a muchas cosas. Está muy bien ser un artista, ya me gustaría ser un artista de verdad, pero definirme solo como un artista se me quedaba corto porque probablemente en unos años deje de cantar o siga cantando, pero también sea fotógrafo —que lo fui—, cocinero —que también lo fui—, o piloto de avionetas para gente con mucho dinero. No soy un artista, soy una persona que hace cosas.
P. A lo mejor no es que no seas un artista, sino que eres más cosas.
R. Exacto. Por eso no soy un artista, soy el artista. [Risas] No, no.
"Mi salto a la fama fue repentino, caótico, bonito y duro"
P. En la canción Tengo un plan, parece que hablas de tus inicios. Dices que quisiste "tocar el cielo sin tocar los pies" o que a veces la cagaste. ¿Cómo viviste tu salto a la fama?
R. La sigo cagando a día de hoy. Mi salto a la fama fue repentino, caótico, bonito y duro. La verdad que fue duro, a la par que espectacular. De repente estás en lo más alto, tienes pasta, tienes los contactos de lo que quieras, puedes hacer lo que te dé la gana, estar donde te dé la gana... Y eso es muy bueno y a la vez es muy malo. Lo digo en la canción: "Tengo que llamar a casa de los míos, me olvidé". Probablemente no hablé con mis padres en seis meses porque se me olvidaba. No por no querer hablar con ellos, no por no quererlos, no por no tener confianza, sino probablemente por un exceso de confianza. Fue complicado, fue un momento en el que te ponen una venda en los ojos y te hacen creerte algo que no eres. Tenía 21 años y lo que tenía que hacer era otras cosas, no estar un martes a las tres de la mañana en un reservado con botellas de tres mil pavos, que está muy guay, pero no era el momento. No lo es. Ahora estoy disfrutando más esa fama y ese poder hacer lo que quiera, entre comillas. Es mucho más bonito así.
"Me arruinaría otra vez y haría todo igual para llegar al mismo momento en el que estoy ahora, que es un momento perfecto"
P. Ahora, viéndolo con perspectiva, ¿hiciste cosas que no querrías haber hecho?
R. No, no me arrepiento de absolutamente nada. ¿Cambiaría algo? Probablemente no, haría exactamente lo mismo. Me equivocaría con lo mismo. Disfrutaría lo mismo. Me gastaría lo mismo. Me arruinaría otra vez y haría todo igual para llegar otra vez al mismo momento en el que estoy ahora, que es un momento perfecto.
P. Cinco canciones del disco hablan de tu familia, incluyendo No me lo creo chaval. ¿Qué papel jugaron tus padres o abuelos cuando soñabas con dedicarte a la música?
R. Desde el minuto uno, mis padres me apoyaron. Desde 2006, cuando era un niño de seis años que quería tocar el violín y que vivía en una familia en la cual comprar un violín era un esfuerzo muy grande. Lo hicieron, y me apuntaron a música. Mis abuelos me apoyaron exactamente igual. No recuerdo un día en el que fuera a casa de mis abuelos y mi abuelo no me pidiera que tocara algo con el violín y él con el móvil grabándome. Es muy bonito porque ahora tengo esos vídeos. Y yo decía: "Qué pesado". Nadie es músico en mi familia. Nadie sabe ni lo que es un la, dicen que es un artículo. Sentirme así de apoyado por mi familia fue muy bonito.
P. En la canción que da nombre al disco, hablas de los insultos que has recibido. ¿Cómo gestionaste todo esto?
R. El bullying llegó a mi vida, por desgracia o gracias a Dios —porque también me dio mucho y aprendí mucho—, en 2014. Niño bajito, gordito, inadaptado, que no jugaba fútbol... Era el raro, se metían conmigo , me pegaron y lo pasé muy mal. Eso hizo que no quisiera ir al colegio. Fue un momento duro, pero aprendí mucho. Con los años, esa gente que me hizo daño aprendió. Nos perdonamos. Lo hablamos todo y, a día de hoy, nos acordamos de eso. Éramos niños: yo por no saber defenderme, ellos por no saber que estaban haciendo daño. Y en una época en la que la palabra bullying no existía. En 2014 se empezaba a hablar, pero la gente no estaba tan pendiente como a día de hoy. Cuando llegó el salto a la fama... Siempre que hay algo muy bueno, siempre hay haters y siempre hay gente que te adora. Y los haters, aunque sean menos, hacen mucho ruido. Pero supe sobrellevarlo muy bien. Hay veces que sí que te afectaba más y otras que te afecta menos, o simplemente lo dejabas pasar. Si hablan mal de ti es porque estás en boca de la gente y porque algo bueno estás haciendo.
P. En esta misma canción hablas de un artista al que idolatrabas y al que le propusiste una canción. No quiso colaborar contigo, luego sí... Cuéntame esta historia.
R. No hablo de un artista en concreto. Hablo de la industria en general. No me ha pasado con un artista como tal. De hecho, muchos artistas a los que idolatro me han brindado la oportunidad de hacer canciones con ellos y no las he aceptado, no por no querer hacerlas, sino por miedo y vértigo. Necesito seguir escuchándolo desde el fanatismo absoluto. Pero hablo más de la industria, de cómo cuando estás muy arriba todos te aceptan y todos te quieren, y cuando deja de haber números te olvidan. Luego vuelves otra vez al punto de foco y te vuelven a llamar enseguida. Llevo dos años sin recibir una llamada de mucha gente.
"Llevo dos años sin recibir una llamada de mucha gente"
P. ¿Y puedes dar algún nombre de esos artistas que sí te propusieron colaboraciones que rechazaste por idolatrarles?
R. Con Cali & el Dandee tuvimos oportunidad de hacer música. Con Sebastián Yatra tuvimos oportunidad de hacer canciones... Con Dani Martín he hablado muchas veces... con Dani tengo una cosa un poco tensa. Nos gustamos, pero no nos atrevemos a decirnos: "¿Quieres salir conmigo?". [Risas] A lo mejor no le gusto, pero siempre ha habido muy buen rollo. Desde que se enteró de que yo lo idolatraba, me llamó personalmente para hablar conmigo. Me ha invitado a conciertos suyos... Hemos coincidido bastantes veces, pero nunca se ha dado [la colaboración]. Pero me da miedo que se dé porque Dani es justo la persona a la que más tengo en un pedestal y a la que no quiero perder. Esa ilusión de niño pequeño: lo conozco y me sigo poniendo nervioso cuando le doy la mano.
P. También en No soy un artista, dices que cantaste Mon Amour sin haberte enamorado. Cinco años después de publicarla, ¿qué piensas al escuchar este tema?
R. Felicidad. Orgullo. Siento que es mi hijo pequeño. Es la gallina de los huevos de oro. También es una canción que ya no es mía, ya es del público. Es una canción pop, pero ahora es pop de verdad. Es popular. Es una canción que va a seguir sonando siempre.
Sobre 'Mon Amour': "Es la gallina de los huevos de oro"
P. De hecho, todavía sigue sonando en Europa FM con el remix. ¿Qué sentiste la primera vez que te escuchaste en la radio?
R. La primera vez que me escuché en la radio fue cuando todavía era cocinero y no había salido el remix. Hice una canción que se llama Mamá, que está muy mal grabada con el GarageBand, con una guitarra... El amigo de una cocinera que teníamos en el restaurante de mis tíos era locutor de una radio venezolana en Valencia y pusieron la canción por el Día de la Madre. Yo estaba trabajando de cocinero y fue espectacular. Mi madre llorando... Luego, la primera vez que me escuché en una radio grande como Europa FM, estaba nerviosísimo. Yo iba en un Uber de camino al aeropuerto y fue espectacular.
P. Después del boom vivido con esa canción, ¿volverías a colaborar con Aitana?
R. Sí, sin duda. Aitana me parece la artista más completa, grande e impresionante que tiene España en los últimos años. Es una persona maravillosa. Más allá de artista, es muy buena. Me iría con ella de cafés. Nos hemos ido de cafés más de una vez. Me encanta todo lo que está haciendo a día de hoy. La escucho, la escucho como fan. Voy a sus conciertos como fan y me encantaría si ella quisiera. Y, probablemente, ahora no, pero dentro de 60 años Mon Amour seguirá sonando y nos tocará hacer la versión.
"Aitana me parece la artista más completa, grande e impresionante que tiene España en los últimos años"
P. Y si Aitana te invitara a hacer un remix de una de sus últimas canciones, ¿cuál sería?
R. Alguna de su último álbum. Me gustan todas y me animaría con cualquiera.
P. En verano de 2025 contaste que te habías mudado a México para volver a dedicarte a la cocina y dijiste que no te habían dejado continuar con tu carrera. ¿Qué ocurrió durante esta etapa?
R. La discográfica con la que empecé la música me cortó las alas. Me dijo: "Si no quieres estar con nosotros, no vas a sacar música durante un año y medio porque es lo que queda de tiempo [de contrato]. Dejaron de contestar. Yo no podía firmar con otras discográficas, con otras distribuidoras... no podía hacer nada. Entonces me vi obligado a tener que prácticamente que volver a la cocina. Por suerte seguía cobrando derechos de autor, pero nada de royalties, nada de la música. No había conciertos, no había absolutamente nada. Y llegó un punto en el que dije: "Oye, que hay facturas que pagar, cuotas de autónomos que pagar y hay muchas cosas que hay que seguir pagando". Me fui a México para conocer la gastronomía, escribir canciones y a ver lo que pasaba. Y justo en ese lapso de tiempo, conseguí volver a sacar música gracias a mi abogado. Y volvimos a sacar música. Casi tuve que volver a la cocina. Estuve a punto de bajar la persiana de la música y subir la del restaurante de mis tíos, otra vez.