CRÓNICA

Aitana se consagra como la superestrella más humana en el Movistar Arena de Madrid

Aitana es la estrella más brillante del pop español actual, pero también es una mujer joven con miedos e inseguridades. Esa dicotomía está perfectamente representada en el espectáculo de su gira Cuarto Azul World Tour, que este viernes 11 de septiembre ha llegado al Movistar Arena de Madrid con el primero de sus cuatro conciertos en la capital.

Setlist de Aitana para sus conciertos en Madrid: las canciones del 'Cuarto Azul World Tour', en orden

Aitana en el Movistar Arena de Madrid | GIM / GTRES

Madrid 12/09/2026 01:26

Aitana por fin ha actuado en el Movistar Arena de Madrid con su gira Cuarto Azul World Tour, que a partir de octubre llegará a Latinoamérica, Estados Unidos y Europa. La catalana, afincada en la capital, se ha fundido con el público durante un concierto que la confirma como una superestrella de gran humanidad.

Desde su mayoría de edad, la artista ha ido convirtiéndose en una cantante de éxito mientras hacía frente al escrutinio mediático y a sus propias inseguridades —"No quiero viajes entre las estrellas / Yo nunca me consideré una de ellas", canta en CUARTO AZUL—. Sin embargo, con su último disco, Aitana ha encontrado un buen equilibrio entre ser una superestrella —como dice la canción— y mostrarse como una persona humana con miedos. "Ella no quiere ser la chica perfecta", grita en su colaboración con Fangoria.

El concierto es una perfecta representación de su propósito por desmitificar la fama. Aitana ha confesado estar muy nerviosa ante su cita con el Movistar Arena, algo que se ha hecho patente en algunos momentos del show donde sus movimientos parecían algo encorsetados. Porque, como ella reivindica, no es perfecta aunque esté encima del escenario. La catalana busca la cercanía y la sinceridad con el público, por eso la puesta en escena recrea un apartamento de dos plantas donde está recreado su propio cuarto azul. Aitana le canta al mundo desde la habitación de su hogar, donde se peina y bebe agua delante del público para incidir en su humanidad.

La cantante y su espectáculo son dos montañas rusas. El repertorio va del baile y la fiesta al intimismo y la emoción. Por su parte, Aitana transita entre la comodidad con el público y los nervios por cantar bien y ejecutar las coreografías según lo previsto. Sin embargo, su mejor versión aparece cuando se deja llevar por la emoción del espectáculo y se siente libre a pesar de tener una cámara delante en todo momento, pues el show está mayoritariamente pensado para ser visto desde las pantallas.

Aitana en su 'cuarto azul' | GIM / GTRES

25 canciones en casi dos horas

Más de 17.000 personas han acompañado a Aitana durante este show, donde los asistentes han lucido vestuarios de color azul o camisetas de la selección española de fútbol. Fundida en un conjunto celeste, la artista ha aparecido tumbada en su cama al ritmo de 6 DE FEBRERO. Al lado, el libro recomendado de la noche: Reina del grito: Un viaje por los miedos femeninos, de Desirée de Fez.

Aitana comparte escenario junto a un cuerpo de baile mixto de doce integrantes y una banda de cuatro músicos —batería, teclado, guitarra y sintetizadores—. Todos ellos han llegado puntuales a su cita entre los gritos eufóricos del público, las cámaras de los móviles trabajando a pleno rendimiento y los saltos del público.

Tras SEGUNDO INTENTO, la catalana ha sorprendido al subir al escenario al cantante puertorriqueño Jay Wheeler, con quien ha interpretado su colaboración DUELE UN MONTÓN DESPEDIRME DE TI. "Soy muy fan tuya. Me encanta la voz que tienes. Me dice mi padre antes: 'Canta superbién'. Y yo: 'Claro, ¿qué te pensabas?' Cantas superbién", le ha dicho Aitana al terminar su dueto.

Aitana en Madrid | GIM / GTRES

Después, Aitana ha pronunciado el primer discurso de la noche: "Estoy realmente nerviosa. Los que estáis aquí sois los que conseguisteis entradas, realmente sois los más rápidos, supongo que los más fans", ha destacado antes de reflexionar sobre su relación con la capital. "Nací en Barcelona, pero llevo viviendo en Madrid nueve años y quería daros las gracias porque me hacéis sentir en casa", ha dicho justo antes de enseñar un montaje creado por un fan donde aparece vestida de chulapa.

El show ha continuado con NO TE HAS IDO Y YA TE EXTRAÑO y + (MÁS), donde Aitana ha empezado a soltarse más encima del escenario. Tras la tristeza buenrollera de TRANKIS, la artista se ha tumbado en la cama con las cortinas echadas para crear un espacio íntimo y transportar al Movistar Arena hasta la habitación que la vio crecer. Allí ha interpretado CUARTO AZUL, el tema más sincero de su álbum homónimo de 2025. La misma emoción se ha vivido con CUANDO HABLES CON ÉL, donde Aitana vuelve a mostrarse vulnerable al reconocer que se equivocó por romper una relación.

Rápido, la energía ha cambiado con la reaparición de los bailarines para llevar a cabo el momento más sensual de la noche con Los Ángeles y miamor, donde el escenario se ha teñido de rojo y los gritos del público se han escuchado más fuertes que nunca durante su polémico y conocido dance break, con el que en 2023 confirmó su madurez personal y profesional al mostrar no solo su deseo amoroso, sino también sexual. A este momento se ha unido el nuevo dance break incluido para el Cuarto Azul World Tour, donde Aitana posa al ritmo de Toxic de Britney Spears.

"No sé si la cantaré más veces en las próximas giras", ha dicho para presentar AQYNE, al que después le ha seguido el último tema de su álbum alpha: 24 Rosas. "Nunca me acostumbro a lo bien que suena este recinto", ha dicho la artista tras interpretar GRAN VÍA. Sin embargo, el sonido ha tenido altibajos durante la noche. Por ejemplo, la voz pregrabada de Quevedo o algunas instrumentales han sonado demasiado altas, mientras la voz de Aitana se ha escuchado algo metálica en un par de canciones.

"Para mí es tan bonito no acostumbrarme a esto..."

"He salido tan nerviosa que le he dicho a mi equipo: 'Chicos, agarradme bien, que estoy mareada'. Es la emoción del momento. Para mí es tan bonito no acostumbrarme a esto... Esto de aquí es una absoluta locura, y doy gracias todos los días por esto", ha comentado antes de interactuar con algunos fans. Para prolongar este bonito momento, Aitana ha retado al Movistar Arena a cantar un tema fuera del repertorio: = (IGUAL). "Es una canción a la que tengo mucho cariño. Supongo que en algún momento la volveré a añadir, o no. También es bonito que las cosas sean orgánicas", ha sentenciado en un nuevo alegato a favor de la espontaneidad.

Aitana en el Movistar Arena de Madrid | EFE / Borja Sánchez-Trillo

Durante DESDE QUE YA NO HABLAMOS, Aitana ha bajado a la pista para abrazar a algunos fans y agradecerles el apoyo. "Es mi momento favorito de todo el concierto. Gracias de corazón", ha dicho al recuperar su lugar en el escenario. Además, ha aprovechado para pedir un aplauso para GALE, su telonera y amiga con la que compuso gran parte de su último disco y con la que está haciendo "el siguiente álbum", según ha confesado la propia Aitana.

La catalana ha vuelto a la habitación para cantar MÚSICA EN EL CIELO, un tema dedicado a su abuelo donde la emoción llega hasta el pie de micro, el cual incluye pájaros blancos incrustados. Al final, Aitana ha mirado al techo con una sonrisa, mostrando su vulnerabilidad una vez más. Y ha seguido abrazando su sensibilidad con Vas a quedarte, donde el público ha cantado todo un estribillo en solitario.

De nuevo, cambio de rumbo. La fiesta ha regresado con Mon Amour - Remix, un tema del que algunos fans están cansados, pero que funciona a la perfección en directo, pues todo el recinto ha empezado a saltar con los brazos en alto desde la primera nota. La coreografía ha seguido siendo divertida con LAS BABYS, otra de las canciones que más hacen disfrutar al público y para la que Aitana ha subido al escenario a algunos seguidores.

Tras un interludio con una gran exhibición del cuerpo de baile, Aitana ha interpretado EN EL CENTRO DE LA CAMA y ha retomado su apuesta por la sensualidad con EX EX EX, durante la que dos bailarinas se han dado un beso y donde la artista se ha subido encima de un bailarín. Para LÍA, el escenario ha sido testigo de una divertida y empoderante camaradería femenina.

Y, antes de las tres últimas canciones del momento, Aitana ha pronunciado otro discurso para agradecer el trabajo de su equipo y el apoyo de su familia biológica, su familia elegida, Plex —con quien ha dicho que le gustaría pasar el resto de su vida— y sus fans —"Gracias a las niñas pequeñas y a los padres que las acompañan"—.

Aitana, tras cantar 'LA CHICA PERFECTA': "Dejad de opinar del cuerpo de las mujeres"

Así, ha llegado la teatral y reivindicativa coreografía de LA CHICA PERFECTA y la impresionante implicación del público al cantar y bailar CONEXIÓN PSÍQUICA —donde Aitana ha acercado el micrófono a sus bailarines para hacerles partícipes de la canción—. Lo cierto es que esta parece una de las actuaciones favoritas del público por lo pegadizo del estribillo y la potencia de la melodía.

Pero todavía faltaba lo mejor. El público ha coreado "SUPERESTRELLA" como ovación a Aitana y como última petición, pues acto seguido ha empezado a sonar el tema con otra coreografía teatral junto a sus bailarines. Al final, ha sonado un remix durante el que Jay Wheeler ha reaparecido en el escenario con su hija en brazos.

Una hora y 47 minutos más tarde, Aitana ha puesto fin a un espectáculo donde confirma su buena conexión con el público y donde su espontaneidad la consagra como una de las cantantes más humanas del pop actual. Porque hasta la estrella más brillante tiene derecho a apagarse.