ARTISTA INFLUYENTE

Los motivos que convierten el espectáculo de Bad Bunny en la Super Bowl en histórico

"La Super Bowl nunca ha tenido un artista de medio tiempo como Bad Bunny", aseguran en The New York Times rendidos ante el que es uno de los artistas más influyentes. En la madrugada de este lunes, el puertorriqueño pondrá a todo el mundo a bailar desde uno de los escenarios más importantes del mundo, el show de medio tiempo de la Super Bowl, haciendo historia de la música por motivos musicales, culturales y sociales.

Mensajes reivindicativos en las canciones de Bad Bunny

Bad Bunny adelanta cómo será su espectáculo en la Super Bowl: "Voy a tener muchos invitados"

Bad Bunny, en un cartel del espectáculo de medio tiempo en la Super Bowl 2026 | Apple Music

Madrid 08/02/2026 06:00

Se espera que más de 100 millones de espectadores en Estados Unidos vean a Bad Bunny este domingo —la madrugada del lunes en España— en el espectáculo del medio tiempo del Super Bowl en el Levi's Stadium en Santa Clara, California. Sobre el escenario, Benito Antonio Martínez Ocasio culminará la semana más decisiva de su trayectoria musical, la que le ha coronado como el artista más relevante e influyente del mundo en este momento, "figura transformadora del pop latino, que ha batido récords de taquilla en todo el mundo", como recogía The New York Times este mismo sábado.

Hace solo siete días hizo historia en los Grammy convirtiéndose en el primer artista latino en recoger el mayor reconocimiento de los premios más importantes de la música con un disco en español. Su disco DeBÍ TiRAR MáS FOToS (2025) fue galardonado con el gramófono a Álbum del año.

"Solo quiero que la gente se la pase bien. Habrá una gran fiesta, lo que la gente siempre puede esperar de mí. Traeré mi cultura, será divertido. Sé que dije que tenían cuatro meses para aprender español, pero ni siquiera tienen que aprender español, es mejor si aprenden a bailar. Es lo único de lo que deben preocuparse, de divertirse", aseguraba el puertorriqueño en una concurrida rueda de prensa que ofreció el jueves, solo tres días antes de la Super Bowl, donde también reconoció que la noche anterior no había podido dormir pensando en el show.

Por lo demás, poco más desveló del espectáculo y no dio ni una sola pista de quiénes serán los otros artistas que le acompañarán en el escenario. Sí que confirmó y bromeó con que sus invitados más importantes serán su familia, amigos y "la comunidad latina que me apoya".

Es historia antes de empezar

Aunque no dura más de quince minutos, el poderoso escenario global de la final de la Super Bowl ha marcado hitos en la industria musical desde que en 1993 Michael Jackson presentase uno de los espectáculos más deslumbrantes, que tuvo más audiencia que el propio partido y marcó un antes y un después.

La expectación por lo que desplegará el puertorriqueño en esos minutos se compara con el show que firmó el Rey del Pop y muchos son los que auguran una actuación histórica, partiendo de que ya lo es antes de empezar. Bad Bunny es el primer artista latino en 60 años que encabeza este espectáculo con un repertorio en español y bajo una discográfica independiente, el sello puertorriqueño Rimas Entertainment.

"Bad Bunny no solo es uno de los artistas más importantes del mundo, sino también uno de los más influyentes culturalmente. Representa la situación actual de la música: global, sin géneros musicales e impulsada por artistas que conectan con autenticidad. El espectáculo de medio tiempo del Super Bowl siempre se ha centrado en capturar el momento, y Bad Bunny refleja el sonido, el público y la cultura del momento mejor que nadie", explicaba Jon Barker, vicepresidente sénior de operaciones y producción de eventos globales de la NFL, la organización responsable de la elección del cantante.

Cierto es que el Conejo Malono es el único latino que ha actuado en la Super Bowl. Antes lo hicieron Gloria Stefan, en 1992 y 1999 como artista invitada, Enrique Iglesias, con Cristina Aguilera, en el año 2000, y Shakira, con Jennifer Lopez, en 2020, que incluyó varias canciones en español en su repertorio.

También es verdad que esta no es la primera vez del autor de BAILE INoLVIDABLE en este espectáculo. Durante la actuación de las dos divas, la neoyorquina y la colombiana, Bad Bunny interpretó con Shakira un medley que incluyó I Like It de Cardi B, Chantaje de la de Barranquilla y Callaíta del puertorriqueño. Por cierto, J Balvin —uno de los nombres que se barajan como artista invitado este domingo— hizo lo propio con Jennifer Lopez, mezclando en un popurrí Qué calor y Mi Gente del colombiano con Booty y El Anillo de la del Bronx.

El huracán antitrumpista

Días antes de anunciarse el nombre de Bad Bunny como protagonista de este show, el cantante boricua anunció que no daría conciertos en Estados Unidos de su multitudinaria gira para evitar que las autoridades realizaran redadas migratorias a las afueras de sus conciertos y como condena a las actuaciones que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) estaba llevando a cabo.

Por su activismo contra estas violentas actuaciones antiinmigración y contra la represión de su pueblo por las políticas imperialistas de Estados Unidos, su elección para ser la estrella en uno de los espectáculos de mayor proyección del país no fue del agrado del presidente Donald Trump, que consideraba que debía ser un intérprete estadounidense el elegido y la calificó de "absolutamente ridícula".

A partir de ahí, el activismo del cantante, que inició su discurso al recoger el Grammy proclamando "ICE Out", ha convertido la actuación en el centro de la polémica y ha llenado las calles de San Francisco con carteles del sapo concho, el popular símbolo del cantante y de Puerto Rico, con la frase "Fuck ICE" o "Chinga la migra". Ahora la atención no solo se concentra en el estadio, sino también en lo que pueda pasar fuera ante la posibilidad de que el gobierno de Donald Trump despliegue toda la artillería del ICE ese día.

Y, aunque el presidente dejó claro que no irá al partido —no por la presencia de Bad Bunny, sino porque está demasiado lejos—, fue rotundo al considerar esta elección "una pésima elección". "Todo lo que hace es sembrar odio. Terrible", declaró a The New York Posthace unos días.

"Antes de que haya cantado una sola nota, la participación de Bad Bunny en el Super Bowl se ha convertido en un foco de tensión política en medio de la represión migratoria por parte del gobierno de Donald Trump, y ha suscitado temores entre las comunidades latinas de Estados Unidos, inmigrantes o no", escribe Ben Sicario en The New York Times reconociendo que la "Super Bowl nunca ha tenido un artista de medio tiempo —ni una polémica— como Bad Bunny".

El puertorriqueño ya es historia de este evento y solo nos queda comprobar si sobre el escenario el de NUEVAYoL, con sus grandes éxitos, letras reivindicativas, ritmos tradicionales latinos y lo que ha convertido en símbolos internacionales de su pueblo, como la casita, las sillas de plástico, el sapo cocho o la pava —el sombrero de paja—, hará aún más grande su leyenda y "el mundo bailará".